lunes, 7 de abril de 2008

No sos vos, soy yo

Ya no estoy taaan enojado. Por suerte, ya no me enojo (tanto). Ahora me rio. Espero que me dure. Porque cuando rio, lo hago con ganas. No de gracia. Diría que a veces porque me dan lástima algunas situaciones ajenas.
La cuestión es que ayer me prestaron la película No sos vos, soy yo. Se nota que es una ópera prima. Se nota que es la primera de una serie de muy buenas películas. Pero lo que me pasó con ella fue grandioso. Pude recordar sentimientos, pensamientos, situaciones. Ayer me reí, lloré, putié, me alegré. Lo que cualquiera pretende de una peli. Igual, terminé con la misma sensación que cuando uno previamente ha leído el libro. Porque yo estuve ahí. Sentí lo que siente Peretti. Pensé lo que él piensa. Lo cual me dice que los que pasamos por una situación de abandono caemos en lugares muy pero muy comunes.
La autocompasión, la bronca, la desesperación, la angustia, la ansiedad, el terror de enfrentarnos a fracasos pasados y futuros. Como dice la película, "el síndrome del abandonado".
Me asombró mucho el manejo de los tiempos que tiene la película, que son los tiempos (meses) con los que yo cargo. La coincidencia me hace pensar si a todos nos llevó o nos lleva el mismo tiempo...
Como sea, buceando en mi libretita negra de notas, encontré esto. Seguramente escrito en el período de bronca. No sé por qué nunca lo publiqué (u olvidé haberlo hecho).

Me duele tu pasado, me asusta tu presente.
Mi dolor, bronca, no sé, me dice que tu futuro será igual
a lo que ya conocés pero no podés ver.
Porque vivís en una espiral que no para de volver
a repetir los errores de otro tiempo.

Los cuerpos van quedando por el camino de tu vida
Tu alma se va manchando de la sangre, no de inocentes,
sino culpables de haberse puesto en tus manos.
Esas manos que abrazan, hasta asfixiar, hasta secar el espíritu.
Como un virus se mezcla entre células y hormonas
y consume lo que necesita hasta que ya no queda nada.
Se reproduce, corrompe, seca, mata, no deja nada.

No conocés lo que es nosotros,
siempre fue un vos con alguien.
Siempre fuiste sólo vos.

Yo conseguí mi "una vez más"

Vos tuviste tu noche sin soledad
Jugamos a recordar lo que nunca existió,
pero insistimos en creer.

Por suerte, hoy rio. Ya no estoy tan enojado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, que lindo lo que escribis. Me gusta tu blog, de verdad esta muy bueno.
Besos, nos vemos, pasate si queres.
http://soytuti.blogspot.com/

Cyrano D. Bergerac dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cyrano D. Bergerac dijo...

Fer, gracias. No sólo por tus palabras (que pienso atesorar en mi rinconcito egocéntrico). Sino también por dejarme saber que no soy el único que piensa como pienso, y siente como siento. Espero leerte seguido.