miércoles, 3 de octubre de 2007

¿Más de lo mismo?

Pensando en lo que no quiero pensar.
Me sorprendo reprimiendo y volviendo a esas ideas sin forma, una y otra vez, a esa sucesión de imágenes casi oníricas. Del pasado, del futuro. Pero no del mío. O no solamente mío…

El cielo muestra una calma amenazante. Las nubes me rodean, me invaden. No puedo ver más allá de mi mano. El aire no llega limpio a mi pecho. La perspectiva se enturbia. Sé que el sol está ahí, atrás. Pero dudo….
No dejo de dudar el presente.
Me repito que es cuestión de tiempo. Que ya aparecerá. Que sólo tengo que agarrarme fuerte al apoyabrazos, aguantar la turbulencia.
Si bien tratar de esquivar los golpes es una reacción inevitable, sé que es imposible ver de dónde vienen, ni siquiera verlos venir.
Dedos blancos por la presión, dientes apretados y para adelante.

¿Estoy negando el dolor que siento?
¿Dudo? ¿Reprimo? ¿Oculto? ¿Me escondo? ¿No afronto?
A todas estas preguntas le falta el Objeto Directo. ¿El “qué”?
Inclusive, no estaría mal un pequeño agregado: ¿Qué mierda dudo/reprimo/oculto/no afronto?

Algún consejero/psicólogo/adivino que me eche una mano, plis!!!! Se agradece.

No hay comentarios: